La Hermandad de la Santa Cena ha celebrado con una Eucaristía el 25 aniversario de la bendición de Jesús Salvador y María Santísima de la Caridad y Consolación. En la Parroquia de San Juan Pablo II se dieron cita los fundadores de la Hermandad, anteriores hermanos mayores y la actual junta de gobierno, así como un nutrido grupo joven y cofrades de la hermandad del Domingo de Ramos para dar gracias por estos años de caminar cofrade junto a sus Sagrados Titulares.
La Hermandad de la Santa Cena recordaba así en rede sociales aquel día de la bendición de las Imágenes del Señor y de la Virgen.
La lluviosa tarde del viernes 2 de marzo de 2001 quedará grabada para siempre en la historia de la Hermandad Sacramental de la Santa Cena. La Parroquia de San Eufrasio acogía la bendición de las imágenes de Jesús Salvador y de María Santísima de la Caridad y Consolación, titulares de aquella Pro Hermandad que aspiraba a formar parte de la nómina de cofradías de pleno derecho de la Semana Santa de nuestra ciudad y ocupar un hueco históricamente anhelado en el relato de la pasión según Jaén: la institución de la Eucaristía.
La celebración, presidida por el entonces Delegado Episcopal de Cofradías y Hermandades de la Diócesis de Jaén, D. León Suárez Palomares, contó con la presencia de las distintas cofradías de pasión y de gloria de la capital del Santo Reino. De manera destacada tuvieron presencia la Hermandad de la Buena Muerte, primera Sacramental pasionista de nuestra ciudad, que, junto a la Agrupación de Cofradías y Hermandades, ejerció como madrina de bendición de Jesús Salvador, y la Hermandad de la Estrella que, junto al Patronato de Asuntos Sociales del Excelentísimo Ayuntamiento de Jaén, amadrinó a la imagen de María Santísima de la Caridad y Consolación. 25 años se han cumplido de una fecha marcada en rojo en el calendario de una Hermandad que, tras su paso por la Parroquia de San Félix de Valois, se asienta ahora en un barrio joven, el del bulevar, que ya la siente como suya y en una Parroquia, la de San Juan Pablo II, que es y seguirá siendo testigo de nuevos momentos con los que continuar escribiendo la historia de la Sacramental de la Santa Cena.

