La Cofradía de la Virgen de la Capilla ha levantado un espectacular Altar efímero para la Solemne Novena en honor a la Santísima Virgen de la Capilla en este año del primer centenario de la cofradía.
Para estos días tan señalados, la Virgen se nos presenta ataviada con el histórico terno de su Coronación de 1930 y entronizada sobre la peana de plata del camarín y rodeada de candeleria y flores. El altar es un compendio de fe, arte y ricos tejidos, cargados de simbolismo, donde destaca el crucificado de plata flanqueado por los cuatro magistrales candelabros de plata de 1732, obra de Luis de Guzmán y que legara el obispo Fray Benito Marín a mediados del siglo XVIII, custodiada a su vez por las imágenes de San Pedro y San Pablo como guardianes de la Iglesia universal.
Junto a ellos, la luz de la devoción se multiplica en los candelabros de bronce franceses, los jarrones isabelinos y los delicados fanales de cristal que custodian a la Madre de Dios. Envolviendo este misterio, en las credenciales podemos contemplar a los cuatro ángeles querubines que adoran a San Miguel y San Gabriel, arcángeles protectores de la Virgen.




