Todo sigue igual

Pasión en Jaén no se responsabiliza de las opiniones vertidas en este artículo

 

Soy cofrade antiguo de la Cofradía de la Buena Muerte, Cofradía señera de Jaén, que en los años setenta cuando la Semana Santa de Jaén estaba en plena decadencia se dedicó a levantar de esta atonía a todo el mundo cofrade,  no sólo de Jaén Capital sino de toda la provincia. Todo ello gracias a un grupo de personas donde me encontraba yo junto a Manolo Cañones, Pepe Olivares, Juanchi…. y algunos más, perdón por no nombrar ahora a todos los demás. Siempre me he sentido muy orgulloso de aquellos treinta y un compañeros, hermanos, que todos los Miércoles Santo nos metíamos debajo del paso de nuestro Cristo para sacarlo en procesión, comenzando a sembrar una semilla que ha perdurado hasta nuestros días.

 

Por aquellos tiempos tenía 18 años, sin trabajo y estudiando, sin dinero pero con una ilusión que ya me gustaría la tuvieran muchos jóvenes de nuestros días. Como digo,  yo personalmente no tenía forma de pagar la cuota cofrade, pero cuando había que montar los pasos allí estaba Paco Cuesta, para meterse debajo del Descendido que iba a ruedas (año 1976), allí estaba Paco Cuesta, en fin procuraba colaborar con la Hermandad trabajando en todo lo que podía. Por aquellos días la Cofradía contaba con aproximadamente 165 cofrades.

 

Entre los años 80 y 84, con el resurgir de nuestra Hermandad, se pensó que todo el grupo del Cuerpo de Caballeros que portaban los pasos, fueran dados de alta como cofrades, haciéndose una reestructuración en el censo de la Cofradía, dejándolo en manos de los espabilados que tanto daño han hecho a la Cofradía. ¿Qué hicieron estos señores?, como los más antiguos no pagamos cuota, pero si trabajamos y portábamos a nuestros pasos, por las razones antes descritas, nos dieron antigüedad del año 82, y todos ellos se pusieron la antigüedad que les vino en gana. Ahora creo que soy el cofrade 283, cosa que me da igual, pero da pena ver que personas que llevan mucho menos tiempo en la Hermandad, porque han sido amigos de tal o de cual, estén con más antigüedad que yo, dando una imagen pésima de seriedad en el censo, como se ha podido ver en las últimas elecciones. Pongo el ejemplo de mi otra Cofradía a la que pertenezco, ahora soy el cofrade 20 y mis hijas la 50 y 51, y estoy seguro de que iremos pasando de número sin que haya malas intenciones por parte de nadie para ponerse delante nosotros.

 

Hemos pasado una etapa en la cual la Cofradía ha estado manejada demasiado tiempo por los mismos señores, hemos atravesado por un proceso electoral tormentoso para poder dar nuevos aires a la Hermandad, unos teníamos ilusión en un candidato y otros tenían ilusión por el otro candidato, pero lo que teníamos todos presente es que la Cofradía no podía estar más tiempo bajo el yugo de estos señores.

 

Todos teníamos la esperanza de que entrara quién entrara la Cofradía iba a cambiar, de que iba a ver una unión definitiva entre todos los cofrades. El nuevo Hermano Mayor, D. Rafael De Vargas, predicaba a los cuatro vientos que iba a unir a todos los cofrades, nunca más lejos  de la realidad, ha vuelto a separar a todos de nuevo, no ha tendido la mano a nadie y la Hermandad sigue más divida que nunca, por un lado están ellos, la Junta de Gobierno, por otro lado está Cheto y Manolo Cañones, y por otro está Manuel Rico con un montón de votos. Esta nueva Junta de Gobierno ¿a quién le ha tendido la mano?, a nadie.

 

Esta Junta de Gobierno ha hecho muchos cambios en el último año, unos acertados y otros no tanto, ya que no son del agrado de la mayoría de los cofrades, y además se sigue maltratando a los anderos haciendo cambios sin contar con ellos y no escuchando sus problemas. Cuidado, nuestra Cofradía y nuestro Miércoles Santo depende mucho de estos valiosos cofrades.

 

La anterior Junta de Gobierno mantenía informado al total de cofrades, mediante su página web y las diversas publicaciones que mandaba a los domicilios de “todos” los cofrades. Para Navidad se mandaba un tríptico con toda la información hasta que llegara el Boletín de cuaresma y para Mayo se mandaba otro tríptico con los restantes actos para el Corpus. Nunca hemos tenido dinero de sobra, ya que la Hermandad está pagando una hipoteca sobre la Casa de Hermandad, pero para no estar demasiado apretados económicamente, los 28 miembros de esa Junta nos habíamos marcado una cuota extra mensual para pagar todos estos gastos.

 

Con el tema de la lotería pasa más de lo mismo, algunos señores por ser quién son, han conseguido sus décimos, pero los demás cofrades no hemos tenido oportunidad de hacernos con ninguno, me han denegado tres décimos que precisamente no eran para mi, me los encargaron otros cofrades que les había tocado el reintegro en el pasado sorteo de Navidad , habiéndolos solicitado con mucho tiempo de antelación. Han dejado al margen a muchos cofrades que llevan años vendiendo lotería sin poder venderla ya que se la han denegado, apuntillando que está toda vendida. Esta Cofradía y no digo Hermandad sigue en el mismo camino, separando a los cofrades, dividiéndolos en cofrades de primera (sus amigos) y cofrades de segunda, los que no tenemos derecho a nada.

 

MIRAD POR LOS COFRADES Y NO SÓLO POR LOS ALLEGADOS.

LA SOBERBIA ES UN PECADO FÁCIL DE CONTRAER, PERO LA GRAN VIRTUD QUE ES LA HUMILDAD, ES DIFICIL DE CONSEGUIR. Víctor Jara.

 

Fdo. Francisco Javier Cuesta Gutiérrez.

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