Sueño de la ropa vieja

Apresado por la sábana y por la soberbia inercia del sueño, no consigo despertarme. Sé que la noche lagrimea para ceder su puesto al alba- a veces una parte de mí se separa en el azar de la duermevela y logra caminar hasta la ventana; mientras el crepúsculo altivo asoma por oriente, por una sierra…