Los Ángeles de las Angustias

Nuestras cofradías y hermandades son muy ricas en leyendas, historias de sus titulares, imágenes secundarías, pero rara vez echamos un vistazo a todas ellas con detenimiento.

Una de las grandes imágenes que procesiona por las calles de Jaén es la de Ntra Sra de las Angustias, la cual hace estación de penitencia cada Miércoles santo desde la Santa Iglesia Catedral de la Asunción, junto a otros dos pasos que forman, de esta manera, la hermandad sacramental de la Buena Muerte.

Dicha imágen es del famoso imaginero, D. José de Mora, conocido en Jaén y provincia por otras tantas obras. La realizó a finales del siglo XVII y procede del desaparecido convento de San José de los Padres Carmelitas Descalzos.

Pocos conocen la leyenda de las dos figuritas que acompañan a dicha dolorosa durante todo el año, ya sea en su capilla como en la procesión. Hablamos de los dos preciosos “angelitos”.

Según la historia; en 1667 se avecindó en la calle de los Uribe una familia formada por un matrimonio y dos hijos pequeños gemelos. Antón, que así se llamaba el padre, encontró trabajo en las obras de la Catedral como escultor. Era un hombre taciturno, poco dado a conversación. Tampoco ni su mujer ni sus hijos se dejaban ver. Tan discretos resultaron ser, que pronto terminaron por provocar la curiosidad de sus vecinos.

Cuatro años después de su llegada, desaparecieron sin dejar rastro. Una noche, ya de madrugada, se oyó un estrépito en la calle y cuando los vecinos se asomaron a las ventanas, vieron a Antón correr calle arriba tras unos jinetes, en dirección a la Puerta de Martos.

Pasaron diez años y un extraño personaje fue recogido en el convento de los Carmelitas Descalzos. Se trataba de Antón, notablemente envejecido. Allí se quedó como hortelano y jardinero, sumido en un estado permanente de postración y silencio. Finalmente, el Prior del Convento logró averiguar la historia de Antón. Resultó haber sido prisionero en Argel, en donde se enamoró de la hija de un importante moro. Huyeron hasta Sevilla, donde se casaron y tuvieron los dos niños, pero se trasladaron a Jaén pensando que allí estarían más seguros. Finalmente aquella noche, los enviados del moro dieron con ellos y les arrebataron a su esposa e hijos.

Fue hasta Almería persiguiéndolos y allí estuvo diez años, buscando noticias, infructuosamente. Y al final regresó a Jaén.

El Prior le encargó entonces un retablo para la Virgen de las Angustias. Para sus pies, talló dos figuritas, dos ángeles llorando, que dicen eran la imagen de angustia de sus dos hijos la noche del rapto. Tras acabar las tallas, dejó una nota para el prior, explicando que no podría soportar la visión de aquellas figuras, y desapareció.

Bibliografía:

-Historias y Leyendas de la Ciudad de Jaén
-Medios Digitales

3 comentarios en “Los Ángeles de las Angustias

  1. Pues os agradezco mucho la publicación de esta historia sobre los angelitos que acompañan a la Virgen de las Angustias. Dos imágenes que son primorosas. Desconocía esta leyenda o historia, no sé si basada en hechos reales o no.

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