Felipe Utrera

La Virgen de la Paz se reencuentra con su barrio

Poco más de un mes hace que el primer palio de nuestra Semana Santa, cuyo techo estrenaba bordado, salvaba la puerta del templo para recibir el sol y el calor de Jaén. En el recuerdo queda ya la primera marcha, aquellos pétalos derramados desde los balcones, las levantás al cielo y los inmaculados capirotes de su cortejo. Ahora, en el mes de María, la Virgen de la Paz también ha sido la primera en asomarse a su barrio para rezar con su gente el Santo Rosario.

Sin bullas, ni horarios que cumplir en carrera oficial, el Rosario Vespertino de María Santísima de la Paz permitió a los presentes participar en una oración colectiva y sobrecogedora, tan pública como íntima. Una manifestación de fe que también tuvo un estreno destacado, el manto blanco bordado por Artesanía Cofrade «R&J» y donado por las Camareras y los propios bordadores. Se trata de un manto de vistas, realizado sobre terciopelo beige y bordado en técnica de aplicación enriquecida con sedas de colores, hojilla de oro y pedrería.

Fotografías: Felipe Utrera

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