La esencia de la Semana Santa en Andújar, captada en versos

El pregonero de la Semana Santa 2010 de Andújar,
Francisco Calzado Gutiérrez, captó en su escrito y derramó en su
alocución toda la esencia cristiana, fervorosa, solemne y costumbrista
que impregna a la Pasión de Nuestro Señor Jesucristo en las calles e
iglesias de la ciudad andujareña, que en los últimos años han sido
testigos del apogeo de una manifestación cristiana que andaba sumida en
el letargo y que ha resurgido con la pujanza que le insuflaron los
jóvenes costaleros y la irrupción de nuevas hermandades en los albores
de la década de 1980.

El acto del pregón oficial de la Semana Santa tuvo lugar
anoche en el Teatro Principal de Andújar que desprendió aromas de
incienso y de azahar y empujó a los iliturgitanos de una forma
definitiva a revivir a los 2.000 años el misterio de la Pasión, Muerte y
Resurrección de Jesucristo tras una frenética cuaresma repleta en
Andújar de cultos y actos culturales que se encargan de darle esplendor y
lustre al evento cristiano.

El presentador del pregonero, Raúl Ureña, ahondó en la
trayectoria como cofrade de Francisco Calzado, quien es costalero de «La
Borriquita», La Virgen del Rosario, la Vera Cruz y de la Virgen del
Carmen (de la que fue pregonero el pasado verano por lo que ha
cumplimentado con una de las grandes tradiciones del estamento
cofradiero andujareño, porque el pregonero de la Virgen del Carmen es
llamado de una forma inexorable a ensalzar la Semana Santa).

Esa impronta de costalero la trasladó anoche a su
alocución del Teatro Principal, porque su discurso estuvo impregnado de
esa pasión y ese esfuerzo abnegado de las personas que portan a las
imágenes. «Este pregón está visto desde los ojos del costalero»,
exclamó.

Descripción

Pero esa visión tuvo anoche un espectro más global y
universal, porque el pregonero de la presente edición se detuvo en cada
una de las imágenes titulares que conforman las 12 hermandades de pasión
existentes en Andújar. «Por tanto ha sido un pregón de pregones»,
señaló Calzado. Cinceló rimas con su voz quebrada y apasionada, exaltó a
Andújar y mostró una singularidad de la Semana Santa iliturgitana, el
hondo amor que los cofrades les profesan a sus imágenes titulares. Los
gestos del pregonero definieron esas estampas de una religiosidad
popular, que Andújar adquiere una especial pasión a la vez que
solemnidad.

La actuación de la banda de cornetas y tambores del
Cristo de la Expiración de Jaén cerró el acto.
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