Antonio Martínez Luque

La devoción de nuestros mayores

El amor a la Virgen del Carmen es una de esas devociones arraigadas en el corazón de generaciones pasadas que intenta calar en un presente que debería mirarse más en el espejo de nuestros mayores. Por ese motivo, cada 16 de julio, la Madre de Dios sale de San Juan para recordar a quien la presencia que agarrados a su escapulario todo es más fácil. Tres horas estuvo Nuestra Señora del Carmen paseando por el Jaén antiguo tras la celebración de su Fiesta Principal con Homilía e imposición de Escapularios.

La Banda Municipal, que interpretó a la salida la marcha «Nuestra Señora de la Coronada de Jaén», acompañó el caminar de los anderos que mecieron a la patrona de los marineros como si de un galeón se tratase su trono. Surcando callejuelas fue la Virgen del Carmen aliviando el estío del julio jaenero, como lo ha hecho siempre y como lo seguirá haciendo porque así lo entendieron y creyeron nuestros mayores, a quienes debemos que en el mar de olivos también navegue la Señora del Carmelo.

Fotografía: Antonio Martínez Luque

Procesión de la Virgen del Carmen
Procesión de la Virgen del Carmen
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